Materia oscura / Geometría mineral

Trabajando en las series Materia Oscura y Geometría mineral, desde la estructura del estimulante libro de Primo Levi, El Sistema Periódico, me viene a la memoria un extraño fragmento de Leonardo Padura en su libro, El hombre que amaba a los perros. Parece que no viene a cuento, que está insertado en el texto, solo por la belleza arrebatadora de sus palabras y las maravillosas alusiones a un mundo de leyendas ya perdidas y olvidadas:

Geometría mineral

“La bruma helada devoró el perfil de las últimas chozas y la caravana penetró otra vez en el vértigo de aquella blancura angustiosa, sin asideros ni horizontes. Fue en ese instante cuando Liev Davídovich consiguió entender por qué los habitantes de aquel rincón áspero del mundo insisten, desde el origen de los tiempos, en adorar las piedras.
Los seis días que policías y desterrados habían invertido para viajar de Alma Ata a Frunze, a través de las estepas heladas del Kirguistán, envueltos en el blanco absoluto donde se perdían las nociones del tiempo y la distancia, le habían servido para descubrir lo fútil de todos los orgullos humanos y la dimensión exacta de su insignificancia cósmica ante la potencia esencial de lo eterno. Las oleadas de nieve que caían de un cielo de donde se habían esfumado las trazas del sol y amenazaban con devorar todo lo que se atreviera a desafiar su demoledora persistencia, se revelaban como una fuerza indomeñable, a la cual ningún hombre se podía enfrentar: suele ser entonces cuando la aparición de un árbol, el perfil de una montaña, la quebrada helada de un río, o una simple roca en medio de la estepa, se transmutan en algo tan notable como para convertirse en objeto de veneración: los nativos de aquellos desiertos remotos han glorificado las piedras, pues aseguran que en su capacidad de resistencia se expresa una fuerza, encerrada para siempre en su interior, como fruto de una voluntad eterna. Unos meses atrás, viviendo ya en su deportación, Liev Davídovich había leído que el sabio conocido como Ibn Batuta, y más al oriente por el nombre de Shamsad-Dina, había sido quien le revelara a su pueblo que el acto de besar una piedra sagrada produce un goce espiritual alentador, pues al hacerlo los labios experimentan una dulzura tan penetrante que genera el deseo de seguir besándola, hasta el fin de los tiempos. Por eso, donde existiera una piedra sagrada estaba prohibido librar batallas o ajusticiar enemigos, pues la pureza de la esperanza debía ser preservada. La sabiduría visceral que había inspirado aquella doctrina le resultó tan diáfana que Liev Davídovich se preguntó si en realidad la Revolución tendría el derecho de trastocar un orden ancestral, perfecto a su modo e imposible de calibrar para un cerebro europeo afectado de prejuicios racionalistas y culturales. Pero ya andaban por aquellas tierras los activistas políticos enviados desde Moscú, empeñados en convertir a las tribus nómadas en trabajadores de granjas colectivas, a sus cabras montaraces en ganado estatal, y en demostrarles a turkmenos, kazajos, uzbecos y kirguises que su atávica costumbre de adorar piedras o árboles de la estepa era una deplorable actitud antimarxista a la que debían renunciar en favor del progreso de una humanidad capaz de comprender que, al fin y al cabo, una piedra es solo una piedra y que no se experimenta otra cosa que un simple contacto físico cuando el frío y el agotamiento devoran las fuerzas humanas y, en medio de un desierto helado, un hombre apenas armado con su fe encuentra un pedazo de roca y se lo lleva a los labios.”

Me interesa ese agudizar la mirada ante lo que aparece en la monotonía de un paisaje, las piedras como únicas señales o balizas que despiertan un contexto de historias que hay detrás. De su memoria, aprendida de generación en generación, depende la vida o la muerte del viajero y de ahí, su veneración.

También Elías Canetti en su libro Masa y Poder alude a los montones de piedras como hitos colectivos, recojo este pequeño fragmento:

Materia Oscura

Montones de piedra

(…) Se erigen montones de piedra porque es muy difícil volver a desmontarlos. Se les erige para mucho tiempo, para una especie de eternidad. No han de disminuir nunca, han de seguir siendo lo que son. No entran en ningún estómago, y no siempre se habita en ellos. En su forma más antigua cada una de las piedras estaba en lugar de un hombre que la había aportado al montón. Más tarde aumentan el tamaño y el peso de las partes constitutivas, y ya sólo se les puede construir por muchos a la vez. Representen lo que sea, contienen el esfuerzo concentrado de incontables y arduos caminos. A menudo es un enigma cómo se logró erigirlos. Cuanto menos se comprende su presencia, cuanto más lejana sea la procedencia de la piedra y cuanto más largos los caminos, tanto mayor fue el número de los hombres que uno debe imaginarse como erectores, tanto más profunda es la impresión que producen en todos los hombres posteriores. Representan el esfuerzo rítmico de muchos, del que nada queda excepto este indestructible monumento.

Autoconstrucción del artista. Juhani Pallasmaa

El arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa  sostiene que todo artista necesita de un tiempo largo de autoconstrucción, para eventualmente en el futuro poder crear algo por sí mismo. 

Me construí yo mismo, desde muy joven y puedes lograrlo absorbiendo las obras de otros y rodeándote de amigos artistas, escritores, poetas, artesanos, así es como te construyes.

Los libros son una magnífica fuente de sabiduría y un ejercicio fantástico para la imaginación: “Cuando leemos un buen libro, construimos cada uno de los personajes, cada habitación, cada espacio, cada casa, ciudades enteras que construimos en nuestra imaginación”. Anima a sus alumnos de la escuela de arquitectura a no leer libros de arquitectura, sino buena literatura, poesía y libros de arte. 

El milagro del arte, es que transmite la presencia del creador, ya sea un artista actual o uno que vivió hace 25.000 mil de años y pintó un bisonte en una cueva: Su grandeza se mide por la atemporalidad.

Sobre Dibujo, Richard Tuttle

Uno de nuestros trabajos como artistas es abarcar polaridades que no se pueden abarcar en el mundo. Existe una polaridad entre la escritura a mano (o hacer marcas) y “no”. Recuerdo estar en tercer grado y sentirme desesperado porque solo había dos formas de marcar una línea: adecuada o desaliñada. Está la línea de Henri Matisse donde tienes esta única línea o tienes una especie de línea maltrecha. Hay algunos dibujos recientes en los que siento que realmente rompí eso e hice un tercer tipo de línea completamente nuevo, dibujando de adentro hacia afuera. La mayoría de las líneas, o si quieres decir marcas, ocurren de afuera hacia adentro. Una flor o algo similar siempre viene de afuera al mundo en el papel, y creo que eso me apagaba cuando era niño. Encuentro el dibujo extremadamente importante porque puedes tener cualquier cosa que puedas dibujar como tuya, es de todos.

Richard Tuttle,  basis25 , principios de la década de 1970, grafito y acuarela sobre papel, 11 × 8.75 pulgadas.

En basis25 recuerdo, comenzaba con una línea de grafito, una cuestión de tomar un pincel cargado de color verde y repasarlo. Uno de los resultados que estoy viendo aquí con ustedes es que la brocha comienza a entregar una gran cantidad de pigmento, luego se aclara y termina con otra pila de pigmento. Tienes una sorpresa donde el verde se aclara. Puedes ver la línea del lápiz más fuerte. Estuve en Maine este fin de semana, caminando por el bosque, y podría traer ese verde a mi mente.

Cuando veo algo hermoso en la naturaleza, nunca pensaría en pintar eso, porque sé que la réplica nunca sería tan buena. Esto es una especie de broma, pero lo único que replicaría es la línea estructural debajo del verde en basis25 . Es tan simple, pero no hay otra forma de poner algo como esto en el mundo excepto como está en un dibujo. Y ese es mi juego. Si quiero algo mucho, prefiero que lo hagas; pero si no veo a nadie más haciéndolo, entonces tengo que hacerlo.

Richard Tuttle,  base14 , principios de la década de 1970, tinta y acuarela sobre papel, 11 × 8.5 pulgadas.

Vacíos

Creo en aquellos lugares, los que no suenan ni tienen nombre, que se caracterizan tal vez por el hecho de que allí no hay nada, mientras que alrededor, en todas partes, hay algo. Creo en los oasis del vacío. El hombre es el huésped de la realidad.
(Peter Handke)

Título: Joana Joana, Autor: Anto Rabzas. 2019. Papel de croquis 50 x 70 cm. Acrílico diluido en agua. Contraportada para revista de Cuadernos de Dibujo y Poesía 01 dedicado a Joan Margarit.

El verdadero contenido de una fotografía es invisible, porque no se deriva de una relación con la forma, sino con el tiempo”. John Berger

COMPLEXITY International exhibition

COMPLEXITY International exhibition

XX1 Gallery, Masovian Institute of Culture, Al. Jana Pawła II 36, 00-141

Warsaw. Poland  September 06 to September 18, 2018.

 

Pliegue 10 Negro 50x70-02Anto Rabzas. Pliegue 11. Serie Medidor de Nubes. Collage papel japonés Maruishi 9 g. sobre papel japonés Shin Inbe teñido negro. 2016. 50 x 70 cm.

Pliegue 11 Rojo 50x70-01Anto Rabzas. Pliegue 11. Serie Medidor de Nubes. Collage papel japonés Maruishi 9 g. sobre papel japonés Shin Inbe teñido rojo. 2016. 50 x 70 cm.

 

KonKrete-Discourse-Code

International exhibition CONCRETE / DISCOURSE / CODE
Galery EL Art Center, Elbląg, Poland. June 28 to August 30, 2018.

Konkret / Dyskurs / Algorytm

Konkret  / Dyskurs / Algorytm International exhibition

Galery Uniwersytecka w. Cieszynie

Ul. Bielska 62, 43-400 Cieszyn. Poland. April 25 to  May 30, 2018.

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GRID Exhibition

Geometry in Discourse – Discursive in Geometry.

5Th Internacional GRID Exhibition

Instytut Sztuk Pięknych Kielce / Poland.  September 11 to october 10, 2017.

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A New vision of printmaking.

International exhibition: A New vision of printmaking.  Kuandu Museum of Fine Arts. Taipei. Taiwan. Catálogo ISBN. 978-9860536126. Julio 2017.

Antonio Rabazas UBI 2 PA-5 70x100Anto Rabzas / Serie 03 / Tendiendo hilos 06 impresión glicee. 70×100 cm

El silencio. Ramón Andrés

Buscando a Emily Dickinson encontré a Ramón Andrés. Un placer oír su voz pausada y saco de la estantería su libro “Pensar y no caer” y veo las señales sobre el cap. “Nada” su reflexión sobre el “Caballo de Turín” de Béla Tarr. De la locura de Nietzsche Silencio, viento, nada. en sus palabras: “No cruzan ni una palabra, porque de hacerlo sería decir nada. Viento.” p. 203

blog de les llobes

El silencio es todo lo que tenemos.
La Voz es el rescate—
Pero el Silencio es Infinito.
Carece de rostro.

Emily Dickinson

El silencio, que significa algo más que la interrupción de los sonidos o buscar el reverso del lenguaje oral, posee, contradictoriamente, una poderosa dimensión comunicativa y una extraña capacidad para facilitar la entrada en el mundo del espíritu, el pensamiento y las artes. Es, tanto como el habla, una forma de conocimiento, la llave que permite introducirse en la complejidad de la conciencia. Desde el silencio puede analizarse otra perspectiva de la conducta humana, interpretar críticamente la cultura y explicar de un modo sutil y poco habitual toda construcción metafísica. El presente libro, cuyo amplio estudio preliminar recoge el origen y desarrollo de las tradiciones espirituales y filosóficas de Oriente y Occidente, ofrece una cuidada selección de escritos sobre el silencio, obra de los grandes maestros de la…

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