• “Conquistador de lo Inútil”


    Klaus Kinski en una escena de Fitzcarraldo

    Cada vez me interesan más personajes como el director de cine Werner Herzog, su posición ante la enseñanza la resume sutilmente Lao-tse: 
    Cada vez aprendemos más, pero sabemos menos.
    o este Ejercicio de redacción escrito por un niño y que se conserva en el Museo Pedagógico de París. El tema propuesto era: describir un mamífero o un ave.

    El pájaro del que voy a hablar es él búho. El búho no ve de día y de noche es más ciego que un topo. No sé gran cosa del búho, así que continuaré con otro animal que voy a elegir: la vaca.

    La vaca es un mamífero. Tiene seis lados: el de la derecha, el de la izquierda, el de arriba, el de abajo. El de la parte de atrás tiene un rabo, del que cuelga la brocha. Con esta brocha se espantan las moscas para que no caigan a la leche. La cabeza sirve para que le salgan los cuernos y, además, porque la boca tiene que estar en alguna parte.

    Los cuernos son para combatir con ellos. Por la parte de abajo tiene la leche. Está equipada para que se la pueda ordeñar. Cuando se le ordeña, la leche viene y ya no para nunca. ¿Cómo se las arregla la vaca? Nunca he podido comprenderlo, pero cada vez sale con más abundancia.

    El marido de la vaca es el buey. El buey no es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come, lo come dos veces, así que ya es bastante. Cuando tiene hambre, muge, y cuando no dice nada, es que está llena de hierba por dentro. Sus patas le llegan hasta el suelo. Las vacas tienen el olfato muy desarrollado, por lo que se las puede oler desde muy lejos. Por eso es por lo que el aire del campo es tan puro.

    Werner Herzog detesta los estudios académicos sobre cine, los considera una enfermedad  y recomienda a los futuros cineastas que se alejen de las escuelas de cine: Hagan sus maletas y escapen, huyan lo más rápido que puedan. En lugar de estar en una escuela trabajen como conductor de un taxi o guardaespaldas en un club porno. Ganen dinero para hacer una película. Un cineasta se nutre de la sabiduría de las calles y los caminos, algo que no se aprende en las escuelas de cine. Así que les aconseja viajar a pie, porque el mundo se revela a aquellos que viajan caminando. Viajen a pie, eso tiene más valor que cuatro años en una escuela de cine, aunque nunca he estado en una. Eso sí, que lean, pero no libros sobre (hacer) cine, sino poesía o aquellos que descubran y revelen la hondura del mundo.

    Hace unos tres o cuatro años Herzog abrió una escuela de cine en Los Ángeles -donde vive- con el formato de seminarios de fin de semana que se celebran donde puede: la Werner Herzog’s Rogue Film School, algo así como la escuela de cine vagabunda o peregrina (o pícara o pirata) de Werner Herzog. No se imparte ningún tipo de enseñanza técnica, es una escuela para los que han viajado a pie, han mantenido el orden en un prostíbulo o han sido celadores en un asilo mental. En pocas palabras, para los que tienen un sentido poético. Para los peregrinos. Para los que pueden contar un cuento a un niño de cuatro años y mantener su atención, para los que sienten un fuego en su interior.

    La Rogue Film School no se parece a ninguna escuela de cine: se parece a Herzog -y al cine de Herzog, claro-; y no tiene nada de extraño.
    Ejemplo de sus materias de estudio:
    Viajar a Pie
    Arte de Forzar Cerraduras 
    La Confección de tus Propios Permisos de Rodaje
    Técnicas de Neutralización de la Burocracia
    Tácticas de Guerrilla, 
    Autosuficiencia… 

    Recomienda algunas películas de cabecera como el tesoro de Sierra Madre (1948, dir. John Huston), Viva Zapata (1952, dir. Elia Kazan), La Batalla de Argel (1966, dir. Gillo Pontecorvo) la trilogía de Apu de Satyajit Ray y ¿Dónde está la casa de mi amigo? de Kiarostami. 
    Entre las lecturas obligatorias figuran las Geórgicas de Virgilio, La breve vida feliz de Francis Macomber de Hemingway o Historia verdadera de la conquista de la nueva España de Bernal Diaz del Castillo. 

    Fascinante, ¿no? como la mirada de Klaus Kinski en Aguirre o la increíble Fitzcarraldo  traumática, y famosa por mover un barco de vapor de 320 toneladas por una colina sin usar efectos especiales. Herzog pensaba que nadie jamás había realizado tal proeza en la historia, y que nunca mas la realizarían, llamándose a si mismo “Conquistador de lo Inútil”.


    Estas pedagogías extrañas me llevan a inevitablemente al Joseph Jacotot de Rancière, J. (2002) El maestro Ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación Intelectual, Barcelona, Laertes.
    Jacques Rancière, resume su tesis en estas palabras:

    -Para el neófito, la única forma posible de enseñar es explicando. ¿Cómo hacer para que, sin explicaciones, un niño, o un adulto entiendan lo que no conocen?
    JR-Joseph Jacotot consiguió demostrar que el método de la explicación constituye el principio mismo del sometimiento, por no decir del embrutecimiento.


    -¿Podemos recordar el comienzo de esa aventura singular?
    JR-La historia comenzó cuando Jacotot, un apreciado filósofo y pedagogo en Francia, se instaló en Bélgica por razones políticas durante la Restauración (1814-1830). Allí fue contratado por la Universidad de Lovaina para enseñar francés. Jacotot, que no sabía una palabra de holandés, distribuyó a sus alumnos una versión bilingüe del Telémaco de Fénelon y los dejó solos con el texto y con su voluntad de aprender. Sorprendentemente, pocos meses después todos eran capaces de hablar y de escribir en francés sin que el maestro les hubiese transmitido absolutamente nada de su propio saber. Jacotot dedujo entonces que sus alumnos habían utilizado la misma inteligencia que usa un niño para aprender a hablar. ¿Qué hace un niño pequeño? Escucha y retiene, imita y repite, se corrige, tiene éxito gracias al azar y recomienza gracias al método. Todo sin ningún maestro.
    (…)

    JR-Un maestro ignorante no es un ignorante que decide hacerse el maestro. Es un maestro que enseña sin transmitir ningún conocimiento. Es un docente capaz de disociar su propio conocimiento y el ejercicio de la docencia. Es un maestro que demuestra que aquello que llamamos “transmisión del saber” comprende, en realidad, dos relaciones intrincadas que conviene disociar: una relación de voluntad a voluntad y una relación de inteligencia a inteligencia.


    Aguirre, la cólera de Dios
    AGUIRRE, DER ZORN GOTTES
    1972, Werner Herzog Film, Germany

    El «raro» método pedagógico de Herzog y Jacotot me llevan a Joseph Cornell (Nueva York, 1903-1972) artista y escultor norteamericano, pionero del arte de assemblage (montaje), cineasta experimental, considerado como el primero de los surrealistas norteamericanos.
    Joseph Cornell es otro de esos autores raros «coleccionista de lo inútil» a caballo entre el bricoleur y el poeta de los objetos encontrados. Sus cajas son ensamblajes que organizan pequeños poemas visuales autosuficientes, donde la magia de las relaciones entre las cosas exigen al espectador una mirada inocente, un dejarse ir, un ver el mundo por primera vez.

    Archivo digital «Joseph Cornell Papers»
    (material biográfico, correspondencia, diarios, fotografías, etc.) que ofrece la web «The Smithsonian Archives of American Art» 
    Cajas de Joseph Cornell acceder a: «Navigating The Imagination»  o «The Joseph Cornell Box» 




  • Poesía Visual Stop Desahucios

     Ilustración para el cartel de la convocatoria, Inge Nouws.

     Edu Barbero «STOP DESAHUCIOS»

     Edu Barbero «STOP DESAHUCIOS»
    Antonio Monterroso – Edu Barbero «Retablo»

    Boek visual

    {mail art + poesía visual + arte experimental}Recomiendo una visita tranquila por sus numerosas entradas.
    Destaco aquí una convocatoria de carteles para «Stop Desahucios», con numerosas respuestas visuales que constituyen ejemplos magníficos de aplicaciones prácticas de la poesía visual. Cuando la inteligencia del artista se pone al servicio de causas importantes para la sociedad y transforma su propio mundo en campo de batalla.
    «Stop Desahucios» album en picasa

  • Presentación del proyecto de investigación «Desconectados. Análisis de la dimensión relacional en algunas prácticas artísticas contemporáneas»

          


    Lunes 10 de febrero en el aula de Proyectos 

          El próximo lunes la estudiante de doctorado Maite Angulo nos hará una breve presentación de su proyecto de tesis, con el doble fin de aclarar en qué consiste un proceso de investigación doctoral en Bellas Artes, para aquellos interesados en continuar su formación por esa vía y, por otro lado, debatir sobre algunas cuestiones referentes al arte contemporáneo.
          El proyecto “Desconectados. Análisis de la dimensión relacional en algunas prácticas artísticas contemporáneas” se centra en el análisis de una serie de prácticas artísticas contemporáneas cuyo objetivo principal es la construcción de socialidad y cuyo marco de referencia teórico es el contexto del capitalismo cultural contemporáneo y su influencia tanto en la experiencia social en conjunto como en la experiencia estética.
          El punto de partida del estudio es la observación de un cierto malestar en la cultura, que podría describirse como un ambiente de desconexión, en el sentido de indiferenciay fragmentaciónpercibido en la experiencia social en su conjunto y más concretamente en la experiencia estética. Este fenómeno de desconexiónimplicaría una experiencia truncada y esterilizante que no permite un disfrute pleno o una relación operativa ni el seno de la vida social ni en la experiencia estética, y estaría relacionado con un conjunto de aspectos característicos de nuestras actuales sociedades como el exceso de estímulos sensoriales y contactos sociales al que se ve sometido el individuo en una gran ciudad y que le llevarían a una actitud de recogimiento y reserva, o los procesos de homogeneización, fragmentación y parcelación del espacio público que delimitan y mercantilizan la experiencia social. Tomando como referencia las teorías estéticas de John Dewey, Georg Simmel, Georg Lukács y Herbert Marcuse se está realizando un estudio de la historia social de la desconexión así como de diversas propuestas de emancipación a través de “experiencia de comunidad” y de la “experiencia estética”.
          Desde la década de los noventa se aprecia un incremento de las prácticas artísticas que se hacen eco de este debate y desarrollan, desde ámbitos tan distintos como el arte de contexto, el arte público o el activismo creativo, propuestas encaminadas a generar nuevos y alternativos espacios de socialidad e intercambio. El pensador y crítico de arte francés Nicolas Bourriaud publicó en 2006 un conocido ensayo titulado “Estética relacional” en el que analizaba una serie de prácticas que tomaban el conjunto de las relaciones humanas como material de trabajo para experimentar con las nociones relacionales e interactivas de la experiencia estética. Así, artistas como Rirkrit Tiravanija, Pierre Huygue, Liam Gillick o Douglas Gordon, entre otros muchos, organizaban encuentros, cenas o fiestas con el propósito de desviar la atención del carácter objetual del arte y centrarla en la experiencia del tiempo compartido entre los participantes y el artista. Pero, ¿son estas propuestas realmente eficaces? ¿es posible que las prácticas relacionales que estos artistas proponen dentro de “la institución del arte” realmente promuevan una expansión y un enriquecimiento de la vida social y de la experiencia estética?

          A lo largo de la charla revisaremos algunas propuestas de arte relacional en el sentido en que Bourriaud las definía así como otras propuestas que buscan experimentar con la dimensión relacional de la experiencia a través de procesos de autogestión cultural y fuerte vinculación con el contexto local y la vida cotidiana. Como ejemplos de esto último encontraríamos experiencias culturales que se llevan a cabo en Madrid como El Campo de Cebada, Esta es una plaza o Todo por la praxis.

    Enlaces de interés:
  • El “qué” y el “cómo”

    Transcribo las interesantes reflexiones vertidas en la conferencia impartida por Michel Gaztambide en el Taller de Procesos Creativos de la ETSASS. Nos vienen muy bien para nuestra práctica de Narrativas visuales.

    El “qué” y el “cómo”
    “Para ilustrar cuál es el trabajo del guionista, voy a recurrir a la escena  «chico conoce chica» de la película Luces de ciudad, de Charles Chaplin, alguien que no trabajaba con guiones, sino con escaletas, una especie de resúmenes con el contenido de lo que será la película.
    La secuencia tenía que contar tres cosas:
    1. Que la chica es ciega.
    2. Que la chica cree que Charlot es rico
    3. Que Charlot se da cuenta de que ella cree que es rico.
    El sabía qué tenía que contar, pero no sabía cómo.


    El «qué» no es necesariamente el trabajo del guionista, sino tan sólo un a priori, que en muchas ocasiones le viene dado al guionista. Es posible que el guión lo esté realizando un guionista para sí mismo, con lo que él mismo establecerá  los «qués» de su historia. Pero en muchas ocasiones este «qué» viene dado, por ejemplo, por un productor  que contratase a un guionista con sus  propios «qués». O un director,  el caso más habitual,  dominador del arte  visual pero quizás con carencias en el mundo del guión que quizás  sabe lo que quiere contar  pero tal  vez no sabe cómo hacerlo.
    En Definitiva, el «qué» viene dado por un sistema  financiero de producción (productora), por un líder artístico, que  es  el  director  de cine, o bien por el propio guionista.
    Nosotros  en el guión podemos trabajar el «qué», pero no necesariamente. Donde siempre estamos es aquí, en el «cómo». El guionista trabaja el «cómo»; nos contratan para  desarrollar «cómos». El motivo por el que se  nos permite sobrevivir   en  este  trabajo tan raro   y  tan   complicado como es el cine, es  que de alguna manera nuestros «cómos» convencen a los directores que nos contratan. Nos compran por nuestra capacidad de desarrollar «cómos» sugerentes o interesantes.
    Nuestros «cómos» tienen que ser universales, deben ser entendibles por la mayor cantidad posible de espectadores.
    El guionista escribe para el espectador, que paga unos euros, se sienta  frente a la pantalla  y recibe  una información emocional y descriptiva. Ese es nuestro trabajo: el «cómo».
    El guionista es quien aplica los criterios de la verosimilitud. El que intenta después de todo eso desaparecer. Porque para un guionista,
    es muy importante ser invisible en la película.
    El proceso creativo
    Cuando yo empecé a escribir películas  para  cine, lo hice en un tiempo en el que no había que estudiar para ello. Casi cualquiera podía hacerlo. Yo no sabía muy bien cuáles eran los momentos más importantes del proceso creativo. Consideraba que el proceso creativo  era una especie de don que nos venía dado, como la pierna izquierda de un futbolista. Con el paso del tiempo, encontré que existían unos momentos básicos en el desarrollo de mi oficio y muy importantes en el proceso creativo.
    Para mí, el momento más importante es el origen, el punto de partida.
    Determinar con claridad dónde está el origen de la ficción que se va a trabajar durante año y medio.
    Una película puede nacer de tres grandes baúles:
    Una idea:Kieslowski, cineasta polaco que trabajó durante la época comunista como realizador de películas y documentales para la televisión, realizó una serie de diez capítulos para la televisión polaca basada en los mandamientos de la ley de Dios. Al mandamiento número uno, le corresponde el capítulo uno, al segundo el episodio dos, etc…
    También realizó  una trilogía en Francia: azul, blanco y rojo. Cada uno de los colores se refieren a uno de los colores de la bandera francesa y a uno de los lemas de la república francesa: liberté, égalité, fraternité. Es alguien a quien le gustaba  trabajar con un a priori temático o teórico. Utiliza el punto de partida de una manera clarísima.
    Una historia:Puede ser una historia real o una historia que se parezca a las historias que nos pasan, con personajes que se parecen a las personas que nos rodean.
    Una imagen: Se parte  de una imagen concreta  o una impresión sensorial  más o menos difícil de definir. Ingmar Bergmann explica que muchas de las películas se le ocurrían en sueños.  La película Gritos y Susurros, por ejemplo, cuenta que la vio en un sueño en el que vio una pared  roja y unas mujeres  de blanco pasando por delante. 




    Todo ello son puntos de partida.
    Vacas surgió de una imagen clarísima  en  la  que  Julio Medem veía lo siguiente:
    «Un hombre lanza un hacha contra un bosque (lejano). El hacha entra en  el bosque y se clava en un árbol» Éste es el punto de partida  de la película.
    El punto de partida  de una película es el momento en que eres  más pobre, porque es cuando menos elementos tienes.
    Por eso, el origen es el momento más importante de la película. En esa frase hay información que a simple vista no se ve, y hay que analizar en profundidad.
    El proceso creativo es el viaje entre la más absoluta de las pobrezas y la riqueza que supone tener una película de noventa minutos que se puede proyectar.


    La primera información que nos da la imagen de partida es del tono de la película. En la idea de partida hay algo extraño, chocante: que el hacha se  clava en un árbol de un bosque lejano. Esto es imposible, una imagen no real.
    El director está pidiendo una estructura narrativa en la que las cosas imposibles parezcan posibles.
    Hay algo que juega a nuestro favor, que es  el fenómeno definido como «suspensión  de verosimilitud». Ocurre cuando un espectador va a ver  un espectáculo y da unos minutos de margen a la película para que establezca los parámetros de su propia verosimilitud. En Vacas, desde el primer momento supimos que íbamos a tener  que abusar de este fenómeno de suspensión de verosimilitud y vamos a tener que crear   una serie de mecanismos narrativos o imágenes que permitan que el espectador se crea, que a pesar de que la distancia es imposible de salvar, el hombre tira el hacha y se clava en el árbol de un bosque inalcanzable.
    Para ello, vamos a usar la clasificación realizada por los formalistas rusos al analizar los cuentos populares y establecieron que una fábula (relato o historia) está compuesta de cuatro elementos igualmente importantes:
    . el espacio
    . el tiempo
    . los acontecimientos
    . los actores
    Estos son los cuatro cestos casi vacíos que hay que rellenar para transmitir al espectador.
    . el espacio
    La película debe desarrollarse en un único lugar, un lugar que tenga las características que permiten que esa ficción se desarrolle.
    En el caso de Vacas el espacio es el mundo rural. Además, hay un bosque, lo cual crea un espacio idóneo para que ocurran cosas mágicas, de brujas y duendes. Esto es interesante para realizar esta historia  en la que los criterios de verosimilitud absoluta no van a ser  necesarios.
    . el tiempo
    La imagen descrita no se puede fechar, es atemporal. Se trata de un escenario rural en Euskadi, verde, con caseríos, donde hay hachas, cerca de bosques… todo ello son elementos atemporales. Podríamos estar hablando de 1715, 1989 o 1815. Es un gesto sin una fecha concreta. Esto resulta muy bueno de entrada, porque favorece la elipsis.
    Robert Bresson, director de cine francés de los años 50, decía  en su libro Notas sobre el cinematógrafo: «Cineasta, recuerda  que la poesía  de tus  imágenes estará en las elipsis». Él habla de una de las particularidades del relato cinematográfico, que es el montaje. Nosotros montamos, troceamos, seleccionamos información y por lo tanto  el tiempo del que venimos y al que vamos. Y podemos provocar que, de repente, dos tiempos que no tienen continuidad estén juntos por montaje.
    . los acontecimientos
    Además, hay algo en los acontecimientos que nos ayuda de alguna manera: el conflicto. El gesto de lanzar el hacha es un gesto violento.
    . los actores
    Hay varios personajes en esta idea original: hombre, bosque, hacha, árbol, vacas. El más importante es el hombre. Hay una serie de elementos que no son humanos pero están ahí: bosque, hacha, vacas… Como con un solo hombre no podemos hacer una película, pondremos dos hombres.
    En definitiva, había que hacer magia dentro de un mundo rural, dentro de unos parámetros atemporales, que toquen algunos elementos  relacionados con un gesto de violencia, con dos personajes humanos y la presencia de lo intangible, lo atávico.
    Las vacas encontraron su lugar en la película. Son el elemento común en la película, una presencia constante. Son la representación de lo atávico y a la vez el denominador común en la  película. Nosotros nos  morimos, pero las vacas permanecen, junto con la hierba, la naturaleza… Además, son las conductoras de las elipsis, cuando al entrar por el ojo de una vaca, aparecíamos treinta años más tarde.  Cuando Julio Medem consiguió entrar por el ojo de una vaca y que el espectador entendiese que nos trasladábamos treinta años en la historia, conseguíamos que el espectador aceptase ese nuevo código de cómo funcionan las cosas en la película.

    Archivos
    Prensa
    Los guionistas  y directores tenemos que tener un lenguaje común con los espectadores, porque lo que nos une a ellos es la realidad. Evidentemente, a nosotros no nos pasan todas las cosas, así que los periódicos nos ayudan.
    El problema de la prensa es que la acumulas hasta que estorba. Por eso  hay que seleccionar. Al final aprendes que todas las noticias que están siendo recortadas por un montón de personas hay que descartarlas. Además, hay que descartar las noticias obvias. De este modo se busca una colección subjetiva con noticias sacadas de periódicos locales, gratuitos, etc…
    Archivo fotográfico
    También recorto fotografías de la prensa. Dos tipos de fotografías: Unas, las  fotografías que por sí solas cuentan una historia. Es el caso de la fotografía de el primer ministro israelí Netanhayu, que está tomando el sol, pero como está rodeado de guardaespaldas, le quitan el sol.
    También recorto fotografías de personas, porque cuando trabajo un guión y el personaje empieza a crecer en mi cabeza, intento ponerle cara. Para ello utilizo mi archivo, y busco que las características que se van dibujando aparezcan en esas caras y las pongo donde pueda verlas todos los días. Es gente no conocida, que por algún motivo tiene un rostro que me llama la atención y lo guardo.
    Nunca recorto políticos, ni futbolistas… aunque en algún caso sí he  recortado entrenadores. Es el caso de la caja 507. Desde el principio teníamos claro que había una especie de héroe que se parecía a Jack Lemon. Un hombre anodino al que le pasan cosas extraordinarias.

    Por otro lado teníamos dos personajes que eran los antagonistas de éste. Uno era un guardia civil que habían echado del cuerpo, y el otro un joven asesino francés. De estos dos personajes hicimos uno, que se convirtió en el personaje que hace José Coronado en la película. De este personaje sólo sabíamos que tenía unos 40 años. Entonces vimos en el periódico la fotografía de Héctor Cúper, un tipo delgado con la cabeza rapada. Cogimos su foto, y nos ayudó a construir el personaje.
    Una parte de este archivo fotográfico sale de la prensa y otra parte sale de libros de fotografía. Los fotógrafos hacen un trabajo parecido al nuestro. Van por la vida capturando instantes, instantes que tienen algún tipo de relevancia poética, informativa, etc… Vamos robando instantáneas que nos puedan servir. Con estos archivos fotográficos y los recortes de prensa vamos construyendo historias.
    Imaginación de viaje
    Cuando yo empecé a escribir guiones pensé que era porque tenía mucha imaginación. De alguna manera, yo confiaba en mi imaginación inagotable, con la que podría  alimentar todas las películas que se pusieran por delante, y más. Hasta que descubrí que mi imaginación tenía un problema,  que  tiende a repetirse. Esto es un peligro, tengo que someterla a estímulos para de alguna forma hacer que mi imaginación esté en contacto con elementos externos que ella sola no habría ido a buscar. Tenía que hacer algo para que mi imaginación no se repitiera a sí misma, tenía que intentar trabajarla y, sobre todo, sacarla de paseo.
    Cuando me paso varios días con mis fotografías, voy a las bibliotecas y vuelvo con tres fotografías más que yo no pensaba encontrar. He descubierto que sacando mi imaginación de paseo se  acercaba más  a  lo universal, al mundo del espectador que va a ver la película.
    Literatura
    Hay una cita de Kurosawa: «Para ser un  gran cineasta hay que haber leído los grandes clásicos de la literatura universal, hay que haber visto las grandes obras de la pintura, la música, conocer los grandes  edificios de la arquitectura…»  Es decir, para Kurosawa, un cineasta no se  podía plantear hacer cine si no era un hombre culto, tener conocimientos de lo que le rodeaba.
    Como ya os he contado, yo no fui a la universidad. Fui, pero me largué rápidamente porque ella y yo no teníamos nada que ver. De modo que tuve que seguir un proceso de formación autodidacta.  Yo me daba cuenta de que eso era una carencia. Vi muchas películas y leí muchos libros. Los libros los leo con un papel y un boli. Así relleno cuadernos llenos de citas literarias. Por ejemplo, «el universo es una digestión mágica», como aparece en una secuencia de Vacas. Encuentro citas, una manera de hablar en una novela, que pasan a formar parte  de mi película, que a mi no se me habría  ocurrido.
    Apuntes del natural
    Se anotan  situaciones,  cosas  que la vida te regala.
    Todos estos elementos hacen que yo haya abierto las ventanas de mi imaginación y haya provocado, con elementos externos, la posibilidad de crecer, de tener más datos. Datos a veces insospechados. Lo interesante aquí es lo insospechado, lo que te aleja de lo evidente, que no nos interesa.
    En este proceso  de investigación, cuando la película va engordando, el  guionista  no es especialista en muchas cosas que tiene que aprender en este proceso. A lo largo de este aprendizaje surgen muchas informaciones que van a enriquecer la película, que permite por ejemplo que los médicos se sientan identificados en la película, etc…
    Los guionistas miramos el mundo robando fragmentos de realidad que puedan ser utilizados para nuestras películas. Nosotros usamos el mundo, porque es el caldo de cultivo en el que trabajamos. Eso nos convierte en personajes que van por el mundo en un estado de alerta, buscando cosas que podamos robar y meter dentro de nuestras películas. Nuestra cabeza se entrena para que cuando llegan ciertas informaciones escritas o visuales, analicemos si son útiles o no.
    Para mí la creatividad es un estado de ánimo. Yo digo a mis alumnos que lo primero que tienen que tener en cuenta es que se van a convertir, gracias a su oficio, en unos “anormales” porque van a aprender a ver el mundo de una determinada manera.
    Michel

    GAZTAMBIDE
    Michel Gaztambide (Vaucluse). Guionista de largometrajes, entre  otros:  Yoyes (1998) junto  a la directora Helena Taberna,  Vacas  (1992) junto  al director  Julio Medem (película  que  ha  recibido numerosos  premios internacionales)  o La caja 507 (2002) bajo la dirección de Enrique Urbizu. También ha realizado labores  de dirección y guionista de cortometrajes Vidas Imaginarias (1991, Premio  al mejor corto vasco) y Hombre sin hombre (2002, Selección Kimuak). También ha realizado labores de guionista y director  en trabajos para la televisión y publicidad. Además de su recorrido  profesional  como guionista, ha publicado los libros Las aventuras  de Máximo Tiratti  (1989), Banderín de perversión (1993) y Ternura blindada (1999). Desde 1991 está vinculado al mundo docente del guión.
    Taller de Procesos Creativos
    Primera edición. Octubre-Diciembre 2009
    organización
    Asociación Kole, Kolektibo Lektibo

    PROFESORES:
    Juanjo Arrizabalaga_Ramón Barrena_Ula Iruretagoiena_Ibon Salaberria_Mario Sangalli_Alberto Ustarroz_Iñigo Viar 
    COLABORADORES:
    Jonhatan Chanca_Ander Cía_Iratxe Etxano_Edorta Larizgoitia_Sara Navazo_Cristina Ramos_Xabier Ruiz_Edorta Subijana_Aitor Ugartemendia_Amaia Urruzola_Elena Usabiaga_Maria Yañez_

    Links de interes

  • Respeta el PH de las lágrimas

    A la Efigie de un capitán de los ejércitos de Cromwell

    Respeta el pH 
    de las lágrimas

    (frase encontrada en un prospecto de una crema hidratante
    de ojos)

    El hacedor (de Borges. Remake – Agustín Fernández Mallo


    Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar.

    Jorge Luis Borges

    Jim Goldberg
    Photo Essays

    Jim Goldberg, Ukraine, 2006
    Jim Goldberg, Ukraine, 2007


     UKRAINE. «UKRAINE. 2007. Trafficked woman. (translation says) «»Tanya. In 2006 I read an advertisement in the newspaper that said ‘Waitress needed in Germany.’ I went to the agency and applied, they lent me 2000 Euros for the papers and a bus ticket to (Hanover) Germany. When I arrived they took my papers and bought me. I was taken to an apartment and locked in a room with bars on the windows. I was ordered to give sex. I had 8-12 ‘clients’ every day. I had to have sex in ‘sick’ ways. Some men would hurt me, smash my head against the wall, kicked, severely beaten..I couldn’t talk to anyone. One meal a day, 2-4 hours for sleeping. One day the police came and I was deported home- broken and scarred. I have nightmares every night but I’ve told no one my story, not even my husband. I feel lucky to be alive- most girls like me don’t live to tell the story.»

    Jim Goldberg Bangladesh. Dhaka. 2007. Man at a recruit ment center.

    Jim Goldberg Coming and Going. USA. San Francisco. 1998. Photogram with drawing.

    Jim Goldberg USA. San Francisco. 1998. Photogram with drawing. From the series «Coming and Going.»


    Jim Goldberg, USA. Cambridge, Mass. 1985. Nursing home.


    Jim Goldberg, USA. Hollywood, California. 1991



    MIKE MANDEL y LARRY SULLIVAN

    Adaptado de introducción Sandra Phillips para pruebas , edición 2004


     En 1974, Mike Mandel y Larry Sultan, produjeron su primer libro en colaboración, How To Read Music In One Evening.
    Esta compuesto por una serie de dibujos e ilustraciones fotográficas de anuncios baratos o manuales de instrucción,  del tipo que se puede encontrar en la parte posterior de los cómics, en el interior las cajas de fósforos o en las páginas del (ahora extinto) catálogo de Sunset House. Los anuncios de calentadores de cuello eléctricos, máquinas para pelar las mazorcas de maíz, cintas para reparar la manguera de agua, fueron recortados y reordenados, convirtiendo estas imágenes ingenuas y ordinarias en un libro metafórico y misterioso. Esos extraños cuadros grises que demostraban cómo funcionaba una cortadora mecánica de pelo de nariz, o cómo colocar las patatas en una púa de metal para cocinar de manera más eficiente, se parecían a los trabajos de collage de Jess, o Bruce Conner. En How To Read Music, sin embargo, las imágenes se organizan con el respeto a la autoridad de la imagen original, que, si bien recortada (ablación del texto) conserva su identidad, mientras que al mismo tiempo se ve alterada por la relación anómala que tiene con las otras imágenes. 




    Evidence, 1977

    Proyecto de colaboración con Larry Sultan.
    Publicado originalmente por Clatworthy Colorvues, 1977

    La relación del motivo de una fotografía con su significado parece relativamente clara. Si se trata de un paracaídas al viento pegado a un poste de telégrafo, podría parecer que representa las consecuencias de un accidente de paracaidismo. Los requisitos necesarios en esa breve descripción indican que incluso una interpretación obvia es casi inequívoca. Sin embargo, cuando una fotografía se coloca al lado de otra imagen con poca conexión aparente con la primera, los significados de ambas imágenes pueden prestarse a confusión. Esa es la primera premisa y fundamento de Evidence: que una fotografía a menudo desafía una lectura literal.
    Evidence es el resultado de una investigación de dos años con más de dos millones de fotografías de archivo. El resultado es una narrativa fotográfica compuesta sólo de imágenes seleccionadas de archivos institucionales, departamentos gubernamentales,  militares, centros de investigación científica, organismos encargados de hacer cumplir la ley (Bechtel, TRW, Jet Propulsion Laboratories, Aeronutronic Ford, United Technologies y el Departamento de Policía de Los Angeles son algunos ejemplos). Las imágenes de estas fuentes funcionan como portadores de información, sus parámetros son la nitidez formal, la claridad y la objetividad. Estas imágenes fueron hechas originalmente como documentos, pero a través de su alterada disposición secuencial en el formato libro, llegan a representar una nueva narrativa.

    Evidence fue uno de los primeros trabajos fotográficos conceptuales de la década de 1970 demostrando que el significado de una fotografía está condicionado por el contexto en el que se ve.



    La imagen fotográfica no es representación, es ficción

    Jean Baudrillard
    This photograph is my proof, Duane Michals



    Donde acaba la fotografía comienza la escritura. Es una relación simbiótica. Por eso el texto y la imagen, cuando se ven a la vez, dicen algo que ninguno de los dos elementos por separado podría decir.
    Duane Michals


    En el blog márgenes de la imagen podéis acceder a cuatro artículos relacionados con el problema del foto-relato, la narración y la fotografía, la escritura en off y las fotosecuencias ejemplificadas en la obra de Duane Michals, bastante interesante para abordar el tema.
    Recomiendo ver también el artículo de Rosa Olivares

    El fotógrafo al que le gustaba escribir historias, en la revista EXIT n: 0 y el de Livingstone, Marco A través del espejo

    Copio esta entrevista a Duane Michals extraída del blog: Milestimulos


    Duane Michals, Autorretrato (2000 A raíz de una exposición que realizó la galería Max Estrella (Madrid) en el marco de PhotoEspaña 2001, con algunos de los trabajos más importantes del fotógrafo norteamericano Duane Michals, la actualmente desaparecida Fotocultura.com publicó una entrevista con el artista. A continuación, la reproduzco con nuevas imágenes y nuevos enlaces.
    Esgrimiendo la poética como arma de revolución y transformando lo cotidiano en una sucesión de instantes mágicos, este joven de 69 años manifiesta, cree y defiende que el universo está en nuestras manos.
    Blanca del Moral: Existe una gran diferencia entre “artista”, que es aquel que sólo bebe de las fuentes de su arte, y “creador”, aquel absorbe de todas las fuentes y fundamentalmente trabaja sobre la idea de “Idea”, transformándose así en una especie de “mago”…
    Duane Michals: No soy un creador. Lo que hago es permitir que la energía creativa se exprese por sí misma. Yo no invento los pensamientos, los pensamientos vienen a mí. No sé de dónde vienen: es parte de la mente, parte de la conciencia. Cuando se me ocurre algo, y reconozco que es una idea interesante o provocativa, respondo a ella y hago que ocurra. Pero no soy la fuente de las ideas. Creo que el mundo es una gran conciencia creativa. La mente es una gran conciencia creativa. Lo que hago es que, cuando las ideas se me ocurren, aprendo a distinguirlas confiando en mi intuición, y verdaderamente creo que una idea es un regalo. Soy parte del proceso creativo. No me considero la fuente del proceso creativo.

    Cavafy cheats playing strip poker, Duane Michals (2004)
    BdM: Y cuando la idea llega, conoces su puerta de salida o te dejas sorprender?
    DM: Ahora estoy teniendo una idea, por ejemplo… Me han contratado para hacer una historia para una revista, es un anuncio de ropa. Se me ocurrió la idea de un hombre que, cada mañana, cuando se levanta, escribe en su diario qué es lo que le va a pasar durante el día. Y lo que escribe en su diario es lo que realmente ocurre. Me gustó la idea. Y estoy jugando con ella… Qué ocurriría si un día escribe algo en su maravilloso cuaderno que no ocurre?… Un día conoce a una mujer, así que escribe en su diario, “cuando hoy me vea, se enamorará de mí”. Pero eso no ocurre, y no entiende qué pasa porque siempre siempre ocurre lo que él escribe. Entonces se ve en un problema, se siente frustrado… y no lo he resuelto todavía. Una de las ideas es que él se disgusta tanto que quema su diario, y es entonces cuando ella se enamora de él. Esa es una idea, pero todavía estoy trabajando las diferentes posibilidades… Viene a ser una mera fuerza de algo más, porque cuando nos levantamos, creamos nuestras propias vidas todos los días… aunque no lo entendamos, lo hacemos… Y el proceso es que cuando algo que esperamos no ocurre, nos sentimos muy frustrados… y esa es la naturaleza de lo que son nuestras vidas: creamos nuestra realidad, lo sepamos o no. Y las elecciones que hacemos son nuestras oportunidades… Así que en eso estoy pensando justo ahora… En ese hombre escribiendo su diario al principio del día, y entonces, poco a poco, conociendo el objeto, la idea… Me gusta mucho, se llama “El extraño diario de Oscar Lemond”. Pero volviendo al proceso de las ideas… Es como un puzzle… No sé cómo llega, pero finalmente consigo resolverlo… Cuando pienso en una fotografía, sé exactamente lo que quiero. Para mí esa es la parte más dura, saber lo que quiero… El concepto es la parte más difícil, porque ya fotografiar es lo fácil…
    BdM: Creo que también hay dos clases de artistas: uno que da la idea de “idea” y te regala libertad, y otro que es una especie de parásito que no ofrece nada…
    DM: Sí, eso es posible… El arte de mucha gente es bastante simple. Hay gente a la que sólo le preocupa la celebridad, son pretenciosos y sólo se preocupan por crear objetos grandes… Pero no tratan con nada que sea verdaderamente importante. Para mí el arte es un asunto de intimidad, un momento de contacto… Lo que sea que te toque, creo que eso es arte. Pero si no te toca, entonces es decoración. En ese sentido, no tengo nada que ver con el mundo del arte en el gran sentido. Mis más importantes pensamientos son sobre la habilidad de expresar nuevas ideas. A los artistas les gusta enseñar siempre lo mismo, actúan con un mismo programa… Toman la misma fotografía una y otra vez… Es fotografía descriptiva, y todo el mundo puede reproducir a alguien… La idea ha de saltar sobre la descripción, y extraer ese algo que tiene dentro y mostrar lo que algo “es”… Si alguien está llorando, mostrar la naturaleza de su pena, expresar por qué está llorando. Si muestras a un hombre viejo, expresar lo que siente. Fotografiar a un hombre de raza negra es mostrar lo que es sentirse siempre el último, no tener ningún dinero, no ser capaz nunca de conseguir un buen trabajo…
    BdM: Y el ambiente mágico de tu trabajo… es una búsqueda consciente?
    DM: Nunca pienso acerca de ello. Me sale natural, es instintivo… Es en la naturaleza de lo que hago… y nunca pienso acerca de ello… No soy un intelectual. No me preocupan ese tipo de ideas… Las ideas sobre las que reflexiono son más íntimas, muy humanas, ideas sobre la muerte y el deseo… Los sentimientos más íntimos que tenemos, a los que llamo poesía, y cómo trasladarlo sobre una hoja de papel, cómo escribirlo con sentido, de modo que una persona lo entienda de un modo muy íntimo. Cuando Warhol hizo el retrato de Marilyn Monroe, eso no es… Todo el mundo ha fotografiado a una mujer. Yo escribí algo acerca de una mujer, y lo fotografié: es un hombre y una mujer, y dice, “Él piensa que ella es bonita y amable y inocente, y realmente ella es bonita y amable e inocente, pero ella fue inocente durante demasiado tiempo, y la inocencia se endureció en su interior como una piedra, y un día ella será destrozada por esa piedra… “. Así que todo el mundo puede fotografiar a una mujer joven, pero para mí era más importante mostrar cómo la inocencia puede ser destructiva también. Quiero decir, quizá es una forma de magia, porque todo lo que necesitas es que una persona en algún lugar lo entienda. Y cuanto más íntimo, más sorprendente es, más mágico. Conoces la secuencia llamada “El abuelo va al cielo”?… Para mí es pura magia e inocencia… Cuando el anciano verdaderamente murió y sus nietos vieron la secuencia de fotos, pensaron que todo estaba bien, porque él iría al cielo, como en las fotos… y aquello fue absolutamente maravilloso… que esos chiquillos pudieran ver a su abuelo muerto con toda tranquilidad porque sabían que iba a ir al cielo…

    There are things here not seen in this photograph, Duane-Michals
    BdM: … Sí, como en “La muerte viene a por la anciana”…
    DM: …Sí, esa era mi abuela, ella murió después de que tomé esas fotografías… pero meses después! …Eso es magia. Tengo una mente muy infantil en el sentido de que pienso con frases muy fundamentales, como si continuara en la escuela… Lo reduzco todo al modo en el que un niño describe algo…
    BdM: … Hay otra serie un tanto similar, “El espíritu abandona el cuerpo”…
    DM: …Sí, eso es lo que creo que ocurre cuando mueres… Éste es mi traje de Duane, y lo abandonaré… Creo que cuando uno muere, uno sale caminando realmente… Quiero decir, cuando hice “La muerte llega a la anciana”, cuando ella se levanta y se desvanece, y es como si todos los átomos de su cuerpo fueran liberados como palomitas de maíz…
    BdM: …como en “La condición humana”…
    DM: …Sí, cuando el hombre en el metro se convierte en estrella. Creo que es absolutamente real. Lo que es mágico en todo esto es que desde situaciones ordinarias puedes hacer que algo extraordinario suceda. Fíjate en el pequeño reloj del metro, también se convierte en estrella… Es un pequeñísimo detalle.
    BdM: Y es lo que vuelve a ocurrir en “El hombre del saco” y “Cosas necesarias para hacer magia” o “Cosas necesarias para escribir cuentos de hadas”… Es lo que me hace verte como un mago…
    DM: Quizá… Acabo de hacer un libro para niños. Tiene 30 pequeñas historias, y cada fotografía tiene su propia historia y es un libro lleno de sorpresas. Lo hice hace 5 años. Lo publiqué yo mismo, es un pequeño libro lleno de cosas extraordinarias. Se llama “Upside down, inside out and backwards”…

    Andy Warhol, Duane Michals (1970)
    BdM: Otro hecho que me hace mirarte como a un demiurgo: los inesperados finales de algunas de tus sencuencias, como “El ángel caído” o “El hijo pródigo”…
    DM: Lo interesante acerca de “El hijo pródigo” es que fue expuesto en la Universidad acerca de la historia del hijo pródigo a través del tiempo, y yo fui la única persona que cambió la historia, en el sentido de que en mi idea, cuando el hijo vuelve derrotado y desnudo y vulnerable, el padre protege al hijo, se quita sus propias ropas y cubre a su hijo, desnudándose a sí mismo y volviéndose vulnerable, y adoro esa idea porque creo que es lo que debemos hacer… Si hay alguien que tú amas y que está desnudo y herido le das tu ropa… adoro esa idea…
    BdM: Un hombre sabio puede reconocerse, yo creo, por su ternura cercana a lo infantil y por su sentido del humor… Yo reconozco estas dos características en ti, …eres un hombre sabio?
    DM: No! …Bien, pienso que un hombre sabio nunca reconocería que es un hombre sabio…!
    BdM: La pregunta tenía truco…
    DM: ( risas )
    BdM: Cómo conviven en ti las ideas espirituales con las carnales…
    DM: Bueno, para empezar, no creo en Dios. Creo que eso es tan ingenuo… Sabes?, vivimos en un pequeño grano de arena en el extremo de una enorme galaxia… Hay, quizá, cerca de 50 millones de estrellas y 50 millones de galaxias… Pensar que todo eso fue creado sólo para nosotros por alguien que se parece a nosotros es ridículo… Así que si reflexionas mucho sobre el concepto de Dios, ello te impide alcanzar un mayor concepto de la espiritualidad natural de ser… El concepto de hace 2000-3000 años te impide sentirlo directamente, has de dejarle marchar. Me siento muy cercano al budismo. Así que no creo en Dios… Y acerca del erotismo o la sexualidad, yo malinterpreté la sexualidad cuando era joven, era bastante ingenuo: pensaba que la sexualidad era un hábito, y que cuando cumpliese 27, lo olvidaría. La sexualidad es algo muy profundo. Somos criaturas sensuales y no debemos tener miedo acerca del deseo o la sensualidad. Creo que es saludable. Me siento más cercano a la sensualidad que a la sexualidad. Estoy más interesado en la naturaleza del deseo. Por eso llamé a mi libro así. Traté de exponer no meramente cuerpos… Están esas dos fotos, por ejemplo, “La parte más bella del cuerpo del hombre” y “La parte más bella del cuerpo de una mujer”. Muchos fotógrafos sólo enseñan el pecho de las mujeres sin saber por qué… Mi libro no es simplemente acerca del deseo, sino acerca de cómo uno encuentra el cuerpo bello. Y en esa belleza está la sensualidad. No es razonable no sentir deseo. Verás, yo soy homosexual, pero me disgustan muchos hombres gays, no me interesa ese negocio. Creo en la intimidad del afecto entre gente del mismo género. Y si se expresan así, fantástico!… pero no estoy interesado en llevar aros en los pezones y todo eso. Me parece ridículo.

    The most beautiful part of man’s body, Duane Michals
    BdM: En “El hombre desafortunado” creo que se prueba que la poética puede ser más revolucionaria que los simples desnudos de Mapplethorpe.
    DM: Odio a Mapplethorpe. Hay gente que viene a mí a enseñarme sus fotografías de travestidos y les digo, “qué es lo que hiciste, no hiciste nada!”. Ellos sólo muestran al tipo en su vestido y eso es descripción. Y les digo, “queréis hacer algo realmente difícil?… Id al apartamento de ese mismo hombre a las 4 de la tarde, cuando no lleva su maquillaje y está sentado ahí, mirando su cigarro y bebiendo cerveza, y hace dos semanas que fue golpeado en la calle por 5 desconocidos, sus padres no quieren que vuelva a casa, no puede conseguir un buen trabajo, nadie le quiere y encima cree que tiene sida… Fotografía eso y entonces tendremos algo… Pero, por favor, no me enseñes “playmates” de Mapplethorpe.” Es un insulto. Eso es trivializar. Mapplethorpe sólo describe homosexualidad, no hay afecto en las fotografías…
    BdM: También dedicas constantes homenajes a René Magritte. ¿Qué es lo que te aportó?
    DM: Cuando lo vi por primera vez a principios de los 60, no había libros de él y su trabajo no era nada conocido. Pero cada vez que me encontraba con sus pinturas, me despertaba, me provocaban contradicciones porque pintaba de modo realista y representaba ideas y contradicciones. Así que yo empecé a pensar que podía representar ideas. Pero yo tenía otro problema, y es que él como pintor gozaba de una gran libertad… él podía pintar un armario con el camisón de una mujer en el que podías ver sus pechos en él, lo cuál no podía ser realizado por un fotógrafo. Pero podía hacer otras ideas. Así que Magritte fue muy liberador para mí. Abandoné los libros de fotografía, ya que cuando yo empecé, no podía escribir en las fotos, no podía representar ideas. Así que me liberé, Magritte me liberó: si podía hacerlo, podía hacerlo… y no tengo que preocuparme más. Todo está en mi mente, todo está en tu mente, el universo está en tus manos.

    Paradise regained, Duane Michals (1968)
    BdM: ¿Qué misterio no ha sido fotografiado aún por ti?
    DM: De Chirico dijo, “qué más hay para el contemplar sino el enigma?.” Si eres un fotógrafo al que le va bien fotografiando adolescentes y las fotografías una y otra vez, no hay posibilidad… Pero en mi camino, donde todo es posible, no hay límite para lo que pienso. Según voy envejeciendo, me siento más y más libre, es fantástico. Y eso es porque creo que todo es posible. Cuando eres joven, cuando una persona tiene 21, todo es posible, pero nunca has sido derrotado, no has tenido realmente ninguna experiencia de vida. Pero lo que es aún más maravilloso es tener 69 años y todavía creer que todo es posible. Todo lo que viene a mi mente, lo respondo. Estoy trabajando más que nunca, es excitante. He escrito al menos 25 preguntas, he escrito qué es la nada, qué es la vida, qué es la muerte, qué es Dios, qué es el universo, qué es la naturaleza, qué es el deseo, qué hace que el arte sea arte, qué es el lenguaje, qué es el humor, qué es el sueño, qué es la memoria… todo, en 25 preguntas. La que abre el trabajo es una llamada “Yo en los bosques”, y en ella se ve a un hombre mayor que está dando la mano a un hombre joven, y el hombre joven soy yo cuando era joven, pero él no sabe que el viejo soy él mayor. Todo está escrito bajo la fotografía, y dice más o menos: “Él preguntó si sabía lo que la vida le reservaba, y yo le dije que la vida es una gran pregunta, y que como todas las preguntas, no puede ser respondida hasta que no es preguntada.” Y él pregunta preguntas que yo no soy capaz de responder porque es demasiado joven y no imagina lo que es ser viejo…
    BdM: La honestidad y la verdad de tu trabajo te mantendrá vivo durante la eternidad, como en los cuentos de hadas…
    DM: ( Risas ) …Creo que cuando estás muerto, ya no importa nada. El gran gozo es mientras estás haciendo. Para mí el gran momento de placer es cuando una idea se me ocurre, es un instante de epifanía, ese es el gran momento. Y cuando realizo esa idea, es maravilloso, pero no mejor que cuando la idea viene. ¿Quién sabe de dónde vienen las ideas?

    Alice mirror, Duane Michals

    The Rings of Saturn: Slideshow: Places: Design Observer

  • Formas biográficas Construcción y mitología individual

    El próximo miércoles 27 de noviembre es la presentación de la siguiente expo en el Reina Sofía: Formas biográficas Construcción y mitología individual. Habrá un encuentro con el comisario y dos de los artistas. A las 19h en el Auditorio.
    La exposición Formas biográficas. Construcción y mitología individual revisa la dimensión narrativa del arte en su relación con lo literario. La muestra analiza la relación entre “vida y obra”, así como los mecanismos de construcción de la identidad y de la biografía que operan a lo largo de la actividad artística del siglo XX. De esta manera, el relato biográfico es interpretado como constructo de una mitología individual en la que el propio artista participa a través de un proceso de búsqueda y construcción del sujeto. Tradicionalmente confrontado con las artes visuales, lo literario, que también incluye manifestaciones anti-literarias y ajenas al campo institucionalizado de la literatura, se revela como un amplio saber que integra psicoanálisis, antropología o teoría crítica y que es fundamental para replantear una nueva escritura sobre el arte. Este encuentro introduce la exposición a través de una conferencia de su comisario, Jean-François Chevrier, así como un coloquio posterior con dos de las artistas representadas, Ahlam Shibli y Claire Tenu. El coloquio busca poner en debate las confluencias y distancias en los acercamientos de ambas artistas al relato de lo biográfico. Por un lado, Ahlam Shibli, artista palestina que desarrolla un trabajo basado en la dimensión documental de la fotografía, agrupada en amplias series sobre los procesos de construcción de una identidad en conflicto. De otro, Claire Tenu, fotógrafa cuyo trabajo procede de la indagación en el medio fotográfico como una narrativa poética y una investigación sobre el lugar y su memoria.
  • Rabih Mroué, Image(s), mon amour

    Apunte para expo muy interesante: El artista libanés Rabih Mroué se adentra en el contexto social y político de la «primavera árabe» para reflexionar sobre la capacidad de la imagen de crear,distorsionar e interrumpir narrativas, y con ello, posibilidades de acción.

    El CA2M presenta la primera exposición individual en España del artista libanés Rabih Mroué (1967). Director, autor teatral, performer, ensayista y artista visual, su trabajo reflexiona siempre sobre los usos de las imágenes en (y contra) las narrativas oficiales: desde la realidad geopolítica del Líbano hasta la producción masiva de imágenes en la revolución Siria. Mroué colecciona documentos que le inquietan y le afectan. Como ha dicho en numerosas ocasiones, parte siempre del “no saber” (que encierran esos videos, fotos, recortes de periódicos, pero también relatos de testigos) para pasar inmediatamente –con la “intuición como método”- a una fase inquisitiva, un proceso investigador que comparte con su audiencia. A través de experiencias concretas que marcaron su biografía (especialmente la guerra (1975-1990) y la posguerra civil libanesa, junto a las ocupaciones por parte de Israel), los trabajos que lleva a cabo Rabih Mroué con su archivo personal suscitan preguntas que, entre nuestras propias vivencias y los relatos de los media, nos atañen a todas, a todos; asuntos que tienen que ver con la verdad, la ficción, la memoria, el olvido, la desaparición y los mecanismos que rigen las trampas de la representación o que, tal como sucede hoy, instauran nuevas y poderosas relaciones entre esas imágenes y nuestros cuerpos. Su presencia en Historias que no se han escrito, XVIII Jornadas de Estudio de la Imagen celebradas en el CA2M en Junio de 2011, fue el detonante de esta exposición que ahora se presenta: Image(s), mon amour. En Marzo de 2011, Rabih Mroué decide cambiar el título de su exposición individual en el INIVA de Londres, “I, the Undersigned”, por “ I, the Undersigned The People are demanding”. En las plazas de Túnez, Egipto, Yemen, Libia, Baharain, Jordania, Oman, y Siria estallaba por entonces la primavera árabe; también los ciudadanos de Atenas, Londres o Madrid, comenzaban a ocupar las calles. El “yo” se retiraba y daba paso al “nosotros”; el verbo de la frase de Londres –“are”- mostraba la importancia de que el pueblo no fuera ya una entidad compacta y singular, como en parte de los grandes relatos del siglo XX. El nosotros que reclama el título –“are”- habla de gente junta, individuos y masa a la vez que, por decirlo en palabras del 15M, grita a los poderes políticos y económicos que (ya) no les representan. Problematizar (con la imagen) la relación entre “I” y “We”, masa e individuo, es una constante que ha recorrido toda la producción artística de Rabih Mroué. En las revoluciones de las plazas hemos visto imágenes y cuerpos directamente implicados. Por eso, el trabajo de Rabih Mroué resulta en estos momentos tan sugerente. Más allá de las funciones de detournement y remontaje, veremos que los videos e instalaciones que presenta ahora en el CA2M en la exposición Image(s) mon amour, son deudores de sus discursos performativos. En el ultimo trabajo acerca de la revolución en Siria, Mroué está especialmente interesado en lo que las imágenes “hacen” más que en su significado. Los problemas en torno a la representación dejan paso a la acción. Las imágenes no registran miméticamente los hechos, ni siquiera están al servicio del binomio experiencia/representación, sino que testimonian, circulan, engañan, impactan, emocionan o convencen: en una palabra “actúan”.

  • Miluca Sanz: Diarios

    Miluca Sanz lleva trabajando en sus diarios mucho tiempo tiene una exposición Diarios de Otros en Espacio Valverde, más abajo dejo la referencia, pero no puedo menos que dejar aquí, los sugerentes títulos de sus trabajos:
    Diario de un Náufrago 
    Diario de un Bibliófilo
    Diario de un Tipógrafo
    Diario de un Censor
    Diario de un Jardinero
    Diario de un Daltónico
    Diario de un Dibujante
    Diario de un Hombre del desierto
    Diario de un Geólogo
    Diario de un Hipocondríaco
    Diario de un Zen
    Diario de un Pesimista
    Hoy tiene lugar un Encuentro-charla con ella en Matadero, presenta el proyecto  “DIARIO ENTERRADO EN EL SÁHARA”. Un trabajo muy interesante como todos los que ella realiza y que os recomiendo por su gran interés.

    Martes 12 de Noviembre, de 19 a 20,30h. en MATADERO MADRID (Intermediae) Pº de  la Chopera 14 (Metro Legazpi, buses: 6, 8, 18, 45, 78, 148)

    http://www.mataderomadrid.org/ficha/2861/encuentros-con-artistas.html

    Imágenes integradas 1

    Proyecto para Instagram y Facebook: #diariocalendario. Se puede ver completo y seguir en mi página de Facebook (http://www.facebook.com/miluca.sanz),  o mejor, porque es más visual, en Instagram (http://www.intagme.com/milucasanz/)

    …y para quien quiera una información  completa,  su web:http://www.milucasanz.com/

    NOTA DE PRENSA // MILUCA SANZ // DIARIOS DE OTROS // ESPACIO VALVERDE

    Espacio Valverde inaugura el sábado 26 de octubre su segunda exposición individual de Miluca Sanz, en la que la artista emplea el calendario como paisaje sobre el cual volcar distintas obsesiones, colecciones de objetos, dibujos, collages y composiciones de todo tipo. 

    Les adjuntamos una serie de imágenes y un excelente texto del crítico Jose María Parreño. 

    Un cordial saludo. 

    Jacobo Fitz-James Stuart.



    MILUCA SANZ       DIARIOS DE OTROS


    MILUCA SANZ

    Inauguración sábado 26 de octubre de 12 a 14:30 h en Espacio Valverde

    DIARIO DE UN CRÍTICO       JOSE MARÍA PARREÑO

    DÍA 1
    Quedo con Miluca y me enseña sus Diarios de Otros. Me gustan muchísimo, combinan varios linajes artísticos: el libro de artista, el coleccionista y el experimentador plástico. Narración unas veces y pura visualidad otras. Le pregunto cuánto tiempo tengo para escribir, estiro un poco el plazo y finalmente nos ponemos de acuerdo.
    DÍA 2
    Soy imbécil. No cabe otra explicación. Cómo he podido comprometerme a escribir nada (más) en estos momentos. Tengo varias pilas de papeles alrededor de mi mesa: unos por leer y otros por rellenar, todos pendientes, todos para mañana mismo. Como siempre, me he dejado llevar por la pasión de lo que me gusta sin pensar en las consecuencias. Es como la piel doradita del pollo: un momento en el paladar y un año en las lorzas de la cintura.
    DÍA 3
    Bueno, pues no voy a llamar a MIluca para decirle que me echo atrás. Si no soy maduro con 54 años no lo seré nunca. Tengo que asumir las consecuencias. Quedé en escribir algo en 30 días y lo haré. He metido la carpeta de fotocopias de los Diarios que ella me dio y las notas que tomé en mi mochila y llevo el material a todas partes. Espero que vaya surgiendo algo.
    DÍA 4
    Miluca los llama Diarios pero no estoy seguro de que lo sean. Más parecen agendas. Y una agenda con marcas es a un diario como un haiku a un soneto. Y no sólo por su brevedad. Porque narra una vida hecha de hechos. Sin opiniones, previsiones o nostalgias. Fotografías de tiempo, instantáneas, (valga la redundancia). Páginas de agenda que son el puro hueso de los días, sin la carne soñadora de las noches.

    DÍA 5

    Pero hay algo todavía más escueto que la agenda: el calendario. El calendario es el grado cero del diario. Me refiero a esos calendarios de marcas o de muescas que hacen el preso, el náufrago o el loco para llevar la cuenta de su soledad. Mientras que toda autobiografía construye un yo mentiroso, y el diario un espejo en que buscamos nuestro mejor perfil, el calendario es un esqueleto sin vestir, para el que ninguna cirugía es cirugía estética. Y es que nos sueldan los huesos para poder andar, no para salir mejor en las fotografías.
    DÍA 6
    Sigo donde lo dejé: para conocer la auténtica identidad de alguien, mejor que escucharle contar su vida, que nos permita examinar su agenda. Eso sí que es acceder a su intimidad. Pero es curioso: intimidad desapasionada. El formato obliga a conceder el mismo rango a recoger un traje en la lavandería y a recoger el Nobel en Oslo. Todo debe encajar en un rectángulo. Es una suprema lección de humildad: hagamos lo que hagamos, su anotación cabrá en unos pocos centímetros cuadrados.
    DÍA 7
    Hay también una perspectiva puramente plástica en esto: cada día clavado como una mariposa, al lado de sus congéneres, en la caja correspondiente. Como una entomóloga de la sensibilidad, Miluca captura la impresión fugaz, la detiene y la fija para siempre. Como tantas veces, como en tantas cosas, me da la impresión de que la belleza resultante es a costa de alguna clase de muerte, de desecación… no sé cómo decirlo. Y también luz de un día guardado como un pétalo entre las páginas de un libro. También como el pétalo irreconocible, la siguiente vez que abres la agenda ya no sabes que quería decir ese garabato.

    DÍA 8
    Sí, si vuelvo sobre la metáfora del día pinchado en el diario me acuerdo también de algo que leí: hemos de perder la experiencia para ganar el sentido (¿qué tiene esto que ver? ¿o tiene que ver?). Y también de una frase memorable de Dionisio Cañas: “Un ay! por lo que no hay”. ¿Y por lo que hay, qué podríamos gritar?
    DÍA 9
    Decía que Miluca era entomóloga. No sé si definitivamente utilizaré este término en el texto… Lo que quiero subrayar es ese carácter científico. Diseccionador. Todos somos de todo, pero ella ha jugado a desmontar el hojaldre de la personalidad en sus capas superpuestas: Diario de un jardinero, Diario de un daltónico, Diario de un náufrago…. Aunque, en realidad, también los jardineros daltónicos naufragan.
    DÍA 10
    Llevo pensando todo el día que la selección de personalidades de los diarios de Miluca responde a su rendimiento plástico: dibujante, diseñador, tipógrafo. Sin duda esos son los casos de más fácil resolución. Pero ahora, cuando me pongo a escribir a última hora, me doy cuenta de que se ha atrevido también con el hombre vacío, el geólogo o el censor. Ahí ya no era tan sencillo. O sea, que Miluca logra proyectar la dimensión plástica y visual (también táctil) de cualquier personalidad. Entonces la dificultad era escoger sólo 12 Otros.
    DÍA 11
    Porque bien habría podido titular su trabajo Diario de los otros que soy o que no soy. Yo en ocasiones soy varios decidiendo qué hacer y no tomo las decisiones por mayoría. Yo, a veces, miro dentro de mí y no reconozco a nadie.
    DÍA 15
    Querido Diario, llevo varios días sin escribir. Y es que antes que nada me gustaría saber a ciencia cierta qué estoy haciendo. Sólo estoy dispuesto a un diario que sea algo así como un cuaderno de contabilidad para llevar las cuentas de lo que le debe el alma al cuerpo (y viceversa).
    DÍA 16
    Pienso que estos Diarios de Miluca no son tanto una representación plástica de la intimidad cotidiana cuanto un intento de aprender a arreglárselas con el paso del tiempo. Esta es una cuestión capital. Por suerte, la vocación artística resuelve de un golpe y para siempre la cuestión de qué hacer con el tiempo. Para el arte todo tiempo es poco. Ya se sabe: Ars longa, vita brevis.
    DÍA 17
    ¿Quién escribió que todas las artes propenden a la música? Por mi parte, después de mirarlos una y otra vez detenidamente, he decidido que el único diario que me gustaría que hubiera sido el mío es el del daltónico. El más abstracto, el más anónimo, el más alegre. Ah, qué alivio ir sólo de color en color, de escala en escala, de brillo en brillo. Sin palabras, sin progreso ni pérdida, porque no hay un color mejor ni peor que cualquier otro.
    DÍA 18
    Me gustan las agendas de mesa que ha elegido Miluca para este trabajo. La hoja de cada día se ofrece completamente en blanco, como un país nevado bajo la solitaria bandera de la fecha. Sin líneas, ni horas que pauten el discurrir del tiempo (sin vallas ni campanarios, si sigo con la comparación). Espacio más propicio al dibujo que a la escritura, lugar más apropiado para divagaciones que para ocupaciones. Cuanto más mayores nos hacemos (pero yo ya no me puedo hacer mayor, solo viejo) más colonizado están estos territorios vírgenes de los meses futuros.

    DÍA 19<br /> Escribí hace días que el arte liquida de raíz todo riesgo de aburrimiento. Un artista no se aburre nunca, porque no hay nada ni nadie, ni hecho ni desecho que no sirva para su obra. Y es que como no sabe cuál será la próxima, no puede correr el riesgo de desperdiciar nada. Es bien sabido que lo inútil es imprescindible para lo desconocido.

    DÍA 20
    Algunas de las más poéticas, persuasivas y desesperantes obras de arte de las últimas décadas tienen el tiempo como tema. Date Paintings de On Kawara (centenares de cuadros monocromos donde sólo aparece pintada una fecha, pero con todas sus variantes culturales o lingüísticas), también Perfect Lovers, de Félix González Torres (dos relojes de pared sincronizados en un ballet que es sólo piernas). También Still Life, de Sam Taylor Wood, un bodegón de frutas que enmohece y se desintegra hasta desaparecer en una rápida secuencia de tres minutos. Y en otro orden de cosas, Sun Tunnels, de Nancy Holt, (cuatro grandes cilindros orientados y cubiertos de perforaciones, que una vez al año encajan -como anillo al dedo- con las constelaciones).
    DÍA 21
    Escribí hace unos días que el diario que más me gustaba era el del daltónico. Sí, pero  a falta del diario de un esquimal.
    DÍA 22
    Por si no se me ha entendido; aspiro a la nada y sus matices, de consistencia, brillo y espesor. Mi torpeza me está ayudando bastante.
    DÍA 23
    La idea del diario permite trabajar con series y variantes. Una idea acertada si se trata de la vida, donde nada se repite y todo se parece. En la vida siempre estamos debutando.
    DÍA 24
    Me gusta mucho la fotografía digamos documental. Desde Paul Strand a Paco Ontañón, por poner dos nombres entre mucho posibles. Pero más me gusta la pintura. Una fotografía se puede acaso visitar. En un cuadro se podría vivir. Y eso es porque los cuadros tienen sitio dentro. Por alguna razón que desconozco, el tiempo que al artista le llevó pintarlo, en el lienzo se convierte en espacio. Lo diré de otro modo: la fotografía me permite ser espectador de lugares y momentos en los que no estuve. La pintura, de lugares y momentos en donde hubiera podido estar. La fotografía ocupa las anchas avenidas de los distintos tiempos del indicativo. La pintura alberga los seductores tormentos del subjuntivo.
    DÍA 25 
    Pero es que la relación entre tiempo y espacio es inextricable. Necesitamos el espacio para representar el tiempo, eso es fácilmente comprobable. Y desde Einstein sabemos que el tiempo es por así decir, una función del espacio. Si hasta cuando queremos decir “lento” decimos “despacio”!.
    DÍAS 30
    Querido Diario, llevo no sé cuánto sin tener tempo para ti, y mira que tú eres el único que me comprende. Porque llamé a Miluca para ver si me daba un mes más, porque veía que no llegaba y no veas cómo se puso!. Bueno, he acabado el maldito texto. Por eso el dejarte de lado. Como le pasó a Colón, que escribía todos los días, todos, su diario de a bordo. Que si calma chicha, que si algas. Y luego, cuando descubre América silencio. Cuando pasó algo fue precisamente cuando no escribió.

    Jose Maria Parreño


     





     



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  • Mariano Zuzunaga

    A propósito del microproyecto el inmueble algunos equipos trabajaron en torno al patio comunitario, esto me llevó a recordar el trabajo en la ciudad del fotógrafo Zuzunaga, os dejo el link a su página:
    no os dejara indiferentes